Puerto Rico promulgó una nueva ley que reconoce a los bebés no nacidos como personas, otorgándoles los mismos derechos que a cualquier otro ser humano.
La norma afirma que “todo ser humano tiene personalidad y capacidad jurídica desde el momento de la concepción y es sujeto de derecho para todos los efectos que le sean favorables”.
Precisa que los derechos hereditarios del no nacido quedan sujetos al hecho del nacimiento y que su representación corresponderá a quien la ejerza cuando nazca o, en su defecto, a un representante legal o tutor designado por un tribunal.
Entre los beneficios posibles, el texto cita protección que los padres pueden reclamar ante aseguradoras de salud, en demandas por daños personales, en donaciones y derechos de propiedad, e incluso en el contexto de derechos laborales que los padres podrían exigir en nombre del hijo por nacer. Al mismo tiempo, declara que “los derechos reconocidos al niño por nacer no disminuyen el poder de la mujer embarazada para tomar decisiones sobre su embarazo de conformidad con la ley”. La ley entró en vigor de forma inmediata tras su aprobación legislativa.
El Senado de Puerto Rico la avaló en junio con 18 votos a favor y 6 en contra, y la Cámara de Representantes la aprobó posteriormente por 40 votos a 12. Carol Tobias, presidenta de la organización provida National Right to Life, calificó la norma como un “logro histórico para el movimiento provida”. Afirmó que el reconocimiento claro y valiente de los bebés no nacidos como personas “refleja un profundo respeto por la vida” y ofrece “un poderoso ejemplo” para legisladores en Estados Unidos.